Yo también fui esa persona.
Durante años.
Me llamo Javi, tengo 19 años y soy de Guatemala. A los 16 me daba ansiedad pensar en el futuro. Sin propósito, perdido en los videojuegos, descuidando mi cuerpo, sin saber cómo manejar lo que pasaba a mi alrededor.
No era flojo. Era que nadie me había dado una dirección real. Nadie se había sentado a preguntarme qué quería ni a mostrarme cómo construirlo.
Hoy construyo mi vida desde el propósito. Con proyectos reales, con claridad, con dirección. No porque me volví otra persona — sino porque aprendí a construirla. Y eso es lo que enseño.